ARQUEÓLOGOS DESCUBREN EN PERÚ CIUDADELA INCA COMPARABLE CON MACHU PICCHU

Las excavaciones en el sitio arqueológico, iniciadas en 2019, revelaron casi 600 estructuras y casi 3.000 lentejuelas metálicas de oro, plata y cobre, sugiriendo su importancia en el Imperio Inca.

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El complejo prehispánico, en Cusco, se extiende por 17,4 hectáreas, y revela un asentamiento inca significativo.

El complejo prehispánico, en Cusco, se extiende por 17,4 hectáreas, y revela un asentamiento inca significativo. | Foto: National Geographic/mejorada con IA

El monumental complejo prehispánico de T’aqrachullo, situado en Cusco, abarca 17.4 hectáreas y posee una magnitud similar a Machu Picchu. Una investigación internacional de National Geographic reveló que este espacio alberga viviendas, templos y recintos ceremoniales. Los vestigios sugieren que el sitio arqueológico corresponde a Ancocagua, una mítica metrópoli del Imperio Inca descrita en las crónicas coloniales.

Durante las excavaciones iniciadas por el Ministerio de Cultura del Perú en 2019, los especialistas registraron cerca de 600 estructuras y recuperaron objetos vinculados a élites y sacerdotes. Entre los tesoros más deslumbrantes, los investigadores hallaron “casi 3.000 lentejuelas metálicas de oro, plata y cobre”. Estas piezas extraordinarias plantean un giro profundo sobre el valor histórico y ritual de este santuario, consolidado como un gran enigma de la arqueología andina actual.

T’aqrachullo estaba conectada con otras ciudades de la región por el “Camino Inca”. Foto: National Geographic

Hay que aclarar que T’aqrachullo sí supera cuatro veces a Machu Picchu si nos referimos al área urbana, pues las ruinas y terrazas continuas en la meseta de Espinar de 17 hectáreas sí le ganan a las 10 hectáreas de la famosa llaqta de la maravilla del mundo.

El descubrimiento constituyó un proceso continuo de exploraciones que se intensificó entre 2019 y 2024, con la participación de especialistas del Ministerio de Cultura. La zona se edifica sobre una meseta en el cañón del río Apurímac, dentro de la provincia cusqueña de Espinar, a unos 90 metros sobre el cauce fluvial y aproximadamente 225 kilómetros al noroeste de Machu Picchu.

John Chaucca, arqueólogo del Ministerio de Cultura del Perú, estudia una pieza de cerámica en T’aqrachullo.

Los restos registrados incluyen viviendas, tumbas, santuarios, espacios funerarios y estructuras asociadas con prácticas ceremoniales. Según los arqueólogos, “la densidad de construcciones y objetos sugiere que este asentamiento fue un centro político, económico y religioso relevante durante el Tahuantinsuyo, y no una simple población secundaria”.

Aunque el lugar ya recibe visitas ocasionales, carece de un circuito turístico formal como el de otros recintos nacionales. Las investigaciones continúan y los hallazgos disponibles representan solo una fracción del total del complejo, por lo que la apertura definitiva al público dependerá de futuros trabajos de conservación y planificación estatal.

El centro ceremonial donde se reunía la élite inca, donde vivían y eran enterrados.

¿Qué revela el asombroso descubrimiento de ornamentos metálicos en T’aqrachullo?

El punto de inflexión en las excavaciones ocurrió en septiembre de 2022, durante una campaña rutinaria que lideró el arqueólogo Dante Huallpayunca. En ese momento, un asistente identificó restos metálicos bajo el suelo que resultaron ser un depósito con casi 3.000 lentejuelas de oro, plata y cobre. Esos elementos, envueltos originalmente en cuero de camélido, datan de inicios del siglo XVI y formaron parte de ornamentos ceremoniales de la élite incaica.

Estas lentejuelas de oro, plata y cobre habrían adornado la vestimenta ceremonial hace unos 500 años. Foto: National Geographic

Estas lentejuelas de oro, plata y cobre habrían adornado la vestimenta ceremonial hace unos 500 años. Foto: National Geographic

La pieza arqueológica recibió la calificación de excepcional por parte de los investigadores debido a su rareza y estado de conservación. En declaraciones citadas por National Geographic, el experto afirmó: “Muchos arqueólogos jamás encuentran algo así en toda su carrera”, una frase que refleja con precisión la magnitud del descubrimiento dentro de la arqueología andina.