{"id":10656,"date":"2026-08-13T12:17:52","date_gmt":"2026-08-13T12:17:52","guid":{"rendered":"https:\/\/chinchorrotelevision.cl\/ma\/?p=10656"},"modified":"2026-08-13T12:17:54","modified_gmt":"2026-08-13T12:17:54","slug":"alardean-de-conductas-cuestionables-y-luego-piden-disculpas-asi-operan-influencer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/chinchorrotelevision.cl\/ma\/2026\/08\/13\/alardean-de-conductas-cuestionables-y-luego-piden-disculpas-asi-operan-influencer\/","title":{"rendered":"ALARDEAN DE CONDUCTAS CUESTIONABLES Y LUEGO PIDEN DISCULPAS ASI OPERAN INFLUENCER"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Emilio Contreras<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"750\" height=\"400\" src=\"https:\/\/chinchorrotelevision.cl\/ma\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/la-psicologia-de-un-influencer-750x400-2.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-10658\" style=\"width:840px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/chinchorrotelevision.cl\/ma\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/la-psicologia-de-un-influencer-750x400-2.webp 750w, https:\/\/chinchorrotelevision.cl\/ma\/wp-content\/uploads\/2026\/08\/la-psicologia-de-un-influencer-750x400-2-300x160.webp 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 750px) 100vw, 750px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se ha vuelto una pr\u00e1ctica habitual entre influencers locales y globales: alardear de conductas cuestionables por las que luego piden disculpas p\u00fablicas. Ejemplos y nombres hay de sobra (el caso Wasabi, las andanzas de Naya F\u00e1cil, Tere Durruty y las colillas de cigarro a su perro, etc). Las justificaciones, con m\u00e1s o menos matices, suelen ser las mismas: \u201cPor favor, sepan comprender\u201d. La s\u00faplica, sin embargo, esconde una pregunta un tanto m\u00e1s profunda: \u00bfqu\u00e9 nos dice esta tendencia sobre la sociedad de nuestros d\u00edas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la irrupci\u00f3n de las redes sociales (y la consolidaci\u00f3n de la figura del \u201cinfluencer\u201d), el tema ha sido motivo de debate tanto en c\u00edrculos p\u00fablicos como acad\u00e9micos: \u00bfa qui\u00e9nes estamos haciendo famosos en plataformas digitales? Casos como el mentado rescate del Caj\u00f3n del Maipo (y la inusitada fama de sus protagonistas), por ejemplo, han vuelto a plantear la disyuntiva, al mismo tiempo en que cada vez m\u00e1s pa\u00edses discuten sobre el uso de redes sociales en ni\u00f1os y adolescentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl t\u00e9rmino se aplica com\u00fanmente a quienes ayudan a generar inter\u00e9s en productos o experiencias de consumo mediante las redes sociales. Los influencers cuentan con un gran n\u00famero de seguidores y, a menudo, las empresas les pagan para que usen y describan sus productos y servicios, animando a sus propios seguidores a comprarlos\u201d, acota la enciclopedia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Publicidad<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2019, agregan, el vocablo fue incluido en el Diccionario Oxford de la Lengua Inglesa y en el glosario de Merriam-Webster. \u201cLos influencers pueden ser tanto celebridades como estrellas de cine y atletas que utilizan su popularidad para promocionar productos. Tambi\u00e9n pueden ser expertos o l\u00edderes en su sector, donde su opini\u00f3n es relevante\u201d, detallan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Influencers en 2026: primero alardear, luego disculparse<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 se ha vuelto com\u00fan ver a influencers ufanarse de conductas cuestionables para luego, en un acto seguido y casi natural, lamentar las cr\u00edticas cosechadas y pedir disculpas? \u00bfEstamos presenciando, acaso, un gesto de \u00e9poca del siglo 21?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nicol\u00e1s N\u00fa\u00f1ez, acad\u00e9mico de la carrera de Psicolog\u00eda en la Universidad Andr\u00e9s Bello, plantea un matiz antes de aventurarse en una posible respuesta: \u201cComo todos los comportamientos sociales, este es un comportamiento multidimensional. O sea, no se explica solamente por una causa\u201d, afirma de entrada en di\u00e1logo con BioBioChile.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa explicaci\u00f3n quiz\u00e1s m\u00e1s s\u00f3lida, podr\u00edamos decir, combina un poquito estos incentivos econ\u00f3micos derivados de la l\u00f3gica de los likes en las redes sociales\u2026 Un influencer que tiene un gran volumen de likes y con ello consigue alta visibilidad en sus publicaciones, puede recibir patrocinio de marca, bonificaciones por cantidad de seguidores, por cantidad de likes en medios como YouTube, por ejemplo. Entonces, hay un incentivo econ\u00f3mico que est\u00e1 detr\u00e1s de conseguir mayor visibilidad, mayor cantidad de likes\u201d, contin\u00faa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para N\u00fa\u00f1ez, la misma b\u00fasqueda por conseguir m\u00e1s likes \u201cpuede tener que ver con factores m\u00e1s psicol\u00f3gicos o socioemocionales\u201d, en el sentido de \u201crecibir m\u00e1s aprobaci\u00f3n, m\u00e1s admiraci\u00f3n\u201d, pero tampoco descarta \u201cfactores psicosociales, como poder tener un mayor grado de influencia en ciertos espacios de discusi\u00f3n, quiz\u00e1s alg\u00fan grado de mayor estatus al tener cuentas con mayor visibilidad, con mayor n\u00famero de seguidores, o con mayor n\u00famero de likes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSin embargo, cuando sus videos generan indignaci\u00f3n en la poblaci\u00f3n general, ocurren ciertos fen\u00f3menos psicol\u00f3gicos que son comunes. Como por ejemplo, el sesgo de confirmaci\u00f3n\u201c, describe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUsualmente, cuando estas situaciones escalan, los influencers tienden a utilizar argumentos basados en minimizar sus faltas, y buscan argumentos que confirmen su creencia de que no es \u2018tan grave\u2019. Un fen\u00f3meno que est\u00e1 muy relacionado con el concepto de \u2018naturalizaci\u00f3n o normalizaci\u00f3n\u2019 de ciertas faltas\u201d, suscribe. Y para ejemplificar el punto, cita el caso de Tere Durruty.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cAh\u00ed, hay una normalizaci\u00f3n de ese tipo de comportamientos que quiz\u00e1s su audiencia espec\u00edfica lo encontr\u00f3 divertido, porque efectivamente quiz\u00e1s para su grupo de seguidores eso es un comportamiento que est\u00e1 normalizado, y que no se ha problematizado. Pero claro, cuando alcanza un gran n\u00famero de visualizaciones, su contenido expande los l\u00edmites de su grupo de seguidores y es juzgado por la sociedad en general, y esta tiene quiz\u00e1s mayor capacidad para detectar estos fen\u00f3menos como transgresiones a la ley\u201d, se\u00f1ala.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u201dLas redes sociales han transformado la reputaci\u00f3n en un bien colectivo. La identidad ya no se construye s\u00f3lo desde c\u00f3mo nos vemos a nosotros mismos\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La acad\u00e9mica y psic\u00f3loga Roc\u00edo Almendras, por su parte, sit\u00faa la mirada sobre la reacci\u00f3n de los seguidores ante las conductas a veces contradictorias de los generadores de contenido. \u201cCuando un influencer pide disculpas frente a una c\u00e1mara, solemos preguntarnos si realmente se arrepiente\u201d, sostiene en di\u00e1logo con BioBioChile.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSin embargo, desde la psicolog\u00eda social, este fen\u00f3meno va mucho m\u00e1s all\u00e1 de la sinceridad individual. Nos habla de c\u00f3mo las redes sociales han transformado la reputaci\u00f3n en un proceso colectivo, donde no solo importa el error cometido, sino tambi\u00e9n c\u00f3mo una comunidad observa, eval\u00faa y decide si una reparaci\u00f3n es suficiente\u201d, agrega.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLas redes sociales han transformado la reputaci\u00f3n en un bien colectivo. La identidad ya no se construye s\u00f3lo desde c\u00f3mo nos vemos a nosotros mismos, sino tambi\u00e9n desde c\u00f3mo somos percibidos por una audiencia. Desde la teor\u00eda de la gesti\u00f3n de la impresi\u00f3n, estas disculpas pueden entenderse como un intento de reparar una identidad p\u00fablica que ha sido cuestionada y de reconstruir la confianza frente a una comunidad que observa y eval\u00faa constantemente\u201d, sostiene Almendras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A su juicio, a esto se suma un fen\u00f3meno descrito por la teor\u00eda de la identidad social: \u201cCuando una persona transgrede una norma compartida y la comunidad reacciona sancionando esa conducta para reafirmar los valores del grupo\u201d, afirma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn ese contexto, las disculpas cumplen una funci\u00f3n simb\u00f3lica, que se refiere a comunicar que se reconoce el error y que existe una intenci\u00f3n de volver a alinearse con esas normas sociales. Por eso, muchas veces, la disculpa ya no est\u00e1 dirigida \u00fanicamente a la persona o grupo afectado, sino a toda la comunidad digital\u201d, subraya.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este punto, Almendras aborda el concepto de \u201cdisonancia cognitiva\u201d. \u201cCuando una persona se percibe a s\u00ed misma como alguien responsable o emp\u00e1tica, pero enfrenta un rechazo masivo que cuestiona esa imagen, aparece un conflicto interno. Pedir disculpas puede ser una forma de reducir esa tensi\u00f3n y recuperar coherencia entre la identidad personal y la identidad p\u00fablica\u201d, sostiene.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLas neurociencias tambi\u00e9n aportan una explicaci\u00f3n interesante. Sabemos que el rechazo social activa circuitos cerebrales similares a los involucrados al dolor f\u00edsico, particularmente regiones como la corteza cingulada anterior y la \u00ednsula. Esto significa que ser objeto de una exposici\u00f3n masiva, cr\u00edticas o rechazo en redes, no solo afecta la reputaci\u00f3n, sino que puede vivirse como una experiencia emocionalmente dolorosa. A su vez, para quienes observan, los algoritmos potencian emociones de alta activaci\u00f3n como la indignaci\u00f3n, porque son las que generan mayor interacci\u00f3n. As\u00ed, la audiencia no solo eval\u00faa el hecho original, sino tambi\u00e9n la emoci\u00f3n expresada en la disculpa: si llor\u00f3, si parec\u00eda aut\u00e9ntica o si fue suficiente\u201d, explica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para el psic\u00f3logo Nicol\u00e1s Nu\u00f1ez, un aspecto importante en este debate es \u201cno simplificar el por qu\u00e9 los influencers desarrollan este tipo de comportamientos, etiquet\u00e1ndolos como comportamientos psicop\u00e1ticos, narcisistas, o mucho menos como alteraciones de la personalidad o de la estructura o del juicio de la realidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para el acad\u00e9mico, lo importante aqu\u00ed es \u201cm\u00e1s bien entenderlos como una combinaci\u00f3n de factores, dentro de los cuales est\u00e1n los factores econ\u00f3micos, los incentivos para realizar este tipo de publicaciones, los incentivos econ\u00f3micos y los incentivos psicosociales\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este punto, Roc\u00edo Almendras complementa: \u201cLas disculpas p\u00fablicas ya no son solo un acto individual, sino un fen\u00f3meno profundamente social. Nos hablan de una cultura donde la reputaci\u00f3n se construye colectivamente y donde el perd\u00f3n tambi\u00e9n parece depender del juicio colectivo. La pregunta entonces no es solo si quien pide disculpas es aut\u00e9ntico, sino tambi\u00e9n qu\u00e9 esperamos nosotros como sociedad de quien comete un error. \u00bfBuscamos comprender, reparar y permitir el cambio? \u00bfO esperamos una sanci\u00f3n permanente?\u201d, se Alardean de conductas cuestionables y luego piden disculpas: c\u00f3mo opera la psicolog\u00eda de un influencer<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se ha vuelto una pr\u00e1ctica habitual entre influencers locales y globales: alardear de conductas cuestionables por las que luego piden disculpas p\u00fablicas. Ejemplos y nombres hay de sobra (el caso Wasabi, las andanzas de Naya F\u00e1cil, Tere Durruty y las colillas de cigarro a su perro, etc). Las justificaciones, con m\u00e1s o menos matices, suelen ser las mismas: \u201cPor favor, sepan comprender\u201d. La s\u00faplica, sin embargo, esconde una pregunta un tanto m\u00e1s profunda: \u00bfqu\u00e9 nos dice esta tendencia sobre la sociedad de nuestros d\u00edas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la irrupci\u00f3n de las redes sociales (y la consolidaci\u00f3n de la figura del \u201cinfluencer\u201d), el tema ha sido motivo de debate tanto en c\u00edrculos p\u00fablicos como acad\u00e9micos: \u00bfa qui\u00e9nes estamos haciendo famosos en plataformas digitales? Casos como el mentado rescate del Caj\u00f3n del Maipo (y la inusitada fama de sus protagonistas), por ejemplo, han vuelto a plantear la disyuntiva, al mismo tiempo en que cada vez m\u00e1s pa\u00edses discuten sobre el uso de redes sociales en ni\u00f1os y adolescentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfA qui\u00e9nes hacemos famosos?: cuando una conducta cuestionable se convierte en chance, dinero y poder<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De acuerdo a la Enciclopedia Britannica, el concepto influencer corresponde a la persona que \u201cejerce influencia para guiar las acciones de otros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl t\u00e9rmino se aplica com\u00fanmente a quienes ayudan a generar inter\u00e9s en productos o experiencias de consumo mediante las redes sociales. Los influencers cuentan con un gran n\u00famero de seguidores y, a menudo, las empresas les pagan para que usen y describan sus productos y servicios, animando a sus propios seguidores a comprarlos\u201d, acota la enciclopedia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2019, agregan, el vocablo fue incluido en el Diccionario Oxford de la Lengua Inglesa y en el glosario de Merriam-Webster. \u201cLos influencers pueden ser tanto celebridades como estrellas de cine y atletas que utilizan su popularidad para promocionar productos. Tambi\u00e9n pueden ser expertos o l\u00edderes en su sector, donde su opini\u00f3n es relevante\u201d, detallan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Influencers en 2026: primero alardear, luego disculparse<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 se ha vuelto com\u00fan ver a influencers ufanarse de conductas cuestionables para luego, en un acto seguido y casi natural, lamentar las cr\u00edticas cosechadas y pedir disculpas? \u00bfEstamos presenciando, acaso, un gesto de \u00e9poca del siglo 21?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nicol\u00e1s N\u00fa\u00f1ez, acad\u00e9mico de la carrera de Psicolog\u00eda en la Universidad Andr\u00e9s Bello, plantea un matiz antes de aventurarse en una posible respuesta: \u201cComo todos los comportamientos sociales, este es un comportamiento multidimensional. O sea, no se explica solamente por una causa\u201d, afirma de entrada en di\u00e1logo con BioBioChile.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa explicaci\u00f3n quiz\u00e1s m\u00e1s s\u00f3lida, podr\u00edamos decir, combina un poquito estos incentivos econ\u00f3micos derivados de la l\u00f3gica de los likes en las redes sociales\u2026 Un influencer que tiene un gran volumen de likes y con ello consigue alta visibilidad en sus publicaciones, puede recibir patrocinio de marca, bonificaciones por cantidad de seguidores, por cantidad de likes en medios como YouTube, por ejemplo. Entonces, hay un incentivo econ\u00f3mico que est\u00e1 detr\u00e1s de conseguir mayor visibilidad, mayor cantidad de likes\u201d, contin\u00faa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Emilio Contreras Se ha vuelto una pr\u00e1ctica habitual entre influencers locales y globales: alardear de conductas cuestionables por las que luego piden disculpas p\u00fablicas. 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