LOS DESAFÍOS DE ARRAU PARA SU PRIMERA SEMANA EN SEGURIDAD

Mientras el ministro ya trabaja en una agenda con plazos y metas, su primera tarea es que en menos de 10 días la ciudadanía vea un cambio en la gestión de seguridad, de manera que el Presidente pueda marcar un antes y un después en la Cuenta Pública. Asimismo, Arrau se enfocará en los próximos días en recomponer las relaciones políticas con los partidos y alcaldes.

Pese a que no correspondía que se reunieran hoy, el ministro Martín Arrau solicitó que se constituya este lunes el Comité de Seguridad en La Moneda. Que la citación la haya hecho él, y de manera extraordinaria, dicen en el gobierno, muestra con el poder con que llegó a hacerse cargo de la compleja cartera de Seguridad.

Se espera que tras la cita -en que se reunirá con los ministros del Interior, Defensa y Justicia, con el jefe del segundo piso y probablemente con las autoridades de Carabineros y la PDI- Arrau entregue algunos lineamientos y primeras bajadas de lo que vendrá en los próximos días, agenda que, advierten, será intensa y tendrá dos objetivos claros: recomponer las relaciones políticas del ministerio y lograr que el tema seguridad se tome la agenda de cara a la primera Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast.

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Involucrar a los partidos y el Congreso

Al interior del gobierno y el oficialismo un tema que se le cuestionaba a la gestión de la exministra Trinidad Steinert, es que no tenía llegada con el mundo político, y que era un equipo que seguía funcionando bajo la lógica y los equipos de fiscalía.

Esa será una de las tareas que buscará despejar rápido el ministro Arrau. En los próximos días concentrará su agenda en reuniones con parlamentarios, presidentes de partidos, expertos en seguridad y alcaldes. Estos últimos, explican, son clave para desplegar la agenda de seguridad y darle un foco ciudadano concreto.

Asimismo, la idea es empezar a preparar también una agenda para llevar al Congreso y que acompañe el despliegue de las fuerzas policiales. Arrau y el gobierno buscan involucrar y alinear a los partidos y a todo el oficialismo con la agenda de seguridad, de manera que se tome el relato.

Si bien Arrau va a liderar la gestión, en el gobierno se ha conversado que no es entendible que figuras del sector con fuerte credibilidad en el tema, como el senador Rodolfo Carter o el diputado Enrique Bassaletti, no estén desplegadas en favor de la agenda de la cartera, algo de lo que se responsabiliza a la falta de un plan concreto y coordinación política de Steinert.

En el Congreso y en el Partido Republicano hablaban incluso de una relación cortada. El 14 de abril pasado el propio Carter abrió el fuego amigo contra la ministra cuando ésta no se presentó a la Comisión de Hacienda. “Este es un error impresentable. Se nos cae todo el relato. No costaba nada tener otra actitud frente a esto”, dijo el senador en esa oportunidad, abriendo el fuego contra la cartera.

Cambiar la percepción ciudadana de cara a la Cuenta Pública

La llegada de Arrau al ministerio implica además que seguridad se tome la agenda bajo la premisa de la gestión, algo que el ingeniero maneja bien, enfatizan en La Moneda.

El objetivo del Presidente es que ese mensaje quede claro en su primera Cuenta Pública el próximo 1 de junio. En el gobierno aseguran que ese será un punto de inflexión y que el Mandatario debe dar cuenta de un plan concreto en la cartera y no solo generalidades.

La idea del Mandatario es que con la llegada de Arrau se implemente un sistema transparente de gestión con plazos, fechas y donde se vaya dando cuenta a la ciudadanía de lo que se está haciendo en seguridad, al estilo de lo que ocurre con carteras económicas o salud.

El 1 de junio, dicen en La Moneda, el discurso del Presidente tiene que estar en línea con la idea de que el ministerio tuvo un cambio de mano y está trabajando con celeridad. De no ser así, lo que se diga puede tener poca credibilidad.

En La Moneda dicen que el gobierno ya puso el acelerador en el tema. Ayer, de hecho, salió el tercer vuelo con migrantes expulsados del país y por primera vez se utilizó un vuelo comercial, lo que según el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, «nos permite avanzar en un número superior a los fondos de la Fuerza Aérea de Chile, es decir, hoy día dejaron el país 80 expulsados».

El ánimo en la percepción ciudadana será una de las tareas más difíciles que tendrá Arrau, ya que cuenta con menos de 10 días. En el gobierno aseguran, sin embargo, que el ministro también tiene una vocación comunicacional importante, y que a diferencia de Steinert es de la idea de que se deben instalar mensajes.

Ese fue parte de su estilo mientras fue jefe de campaña de Kast, una fórmula que incluso le habría traído roces internos con otros miembros del equipo.

Arrau pone a todo el ministerio en evaluación

Junto con estos desafíos, el ministro se encuentra revisando y ordenando todo el trabajo en el ministerio. Quienes conocen los términos de su llegada aseguran que su poder es total y que pondrá todo bajo la lupa. Esto, partiendo por los cuadros técnicos y abogados de la cartera.

En el gobierno se habla incluso de que los subsecretarios de la cartera, Andrés Jouannet, y de Prevención del Delito, Ana Victoria Quintana, se encuentran bajo evaluación.

«Es un ministro que habla por el Presidente» enfatizan en La Moneda, lo que explican, sin duda moverá el piso.